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martes, 13 de diciembre de 2011

40º Relato: Feliz Re-lactancia

Bueno pues.............por donde empezar???

Quizas para que podais entender como me sentí y como me siento ahora debería comenzar por el parto de Diego ( mi primer hijo de ahora 3 años).
Queriamos para él un parto natural que por diferentes motivos comenzó en una sala de “parto natural” en una clinica madrileña y termino siendo una cesarea. No puedo evitar todavia que se me haga un nudo en la garganta al recordarlo, pero.......esa es otra historia.
Al nacer Diego por cesarea ya sabréis que la leche tarda mas en subir, pero yo como madre primeriza no sabia ni eso ni nada, como colocarme el bebe, que hacer si el bebe no mamaba bien, etc.etc. No tuve ninguna ayuda de ningun medico, ni matrona, ni enfermera, que me explicara como ponerme a mi hijo al pecho, que debia tomar calostro, que fuera paciente porque la leche tardaría mas en subir pero subiría.....
No tuvimos nada de eso, todo lo contrario solo tuve una visita de una “amable “ enfermera que me miró a los ojos con cara de : “ Eres una mala madre” y me dijo: Este niño necesita un biberón...........No le ves que tiene hambre!!!!!!!!!!!!!
DOBLE DECEPCION; llevaba 9 meses soñando un parto natural y una lactancia feliz......
Me sentía fatal, mi hijo tomaba biberón.
Acababa de empezar mi maternidad y ya me sentía una “mala madre”.
Entonces comencé mi lucha, bueno, nuestra lucha ( la de Diego y la mia).
Comence a informarme, a leer libros y mientras Diego tomaba biberón yo no paraba de ponerlo al pecho, dia tras dia tras dia.....
Un buen dia tras haber pasado ya 2 meses del nacimiento de Diego llegó a mis manos un libro llamado: Un regalo para toda la vida. Y tras la lectura en voz alta para mí y para Diego e ir dia a dia poniendo a mi hijo al pecho y eliminar poco a poco tomas de biberón...........POR FIN después de casi 3 meses lo habiamos conseguido, mi hijo solo tomaba TETA. Y ahora solo os puedo decir que fue muy duro, muchas horas de dedicación, muchas opiniones en contra, muchas lagrimas derramadas, mucho sentimiento de culpabilidad, pero la fuerza de mi hijo y la mia pudieron con todo. Hoy mi hijo tiene 3 años y sigue tomando teta, la cual comparte con su hermana Zoe ( de 9 meses) nacida en parto natural asistido en nuestra propia casa.
Esta es nuestra historia y solo decir que GRACIAS, GRACIAS A MI HIJO DIEGO PORQUE ME HA REGALADO UNA FELIZ LACTANCIA Y A SU HERMANA LA HA REGALADO UN PARTO NATURAL. GRACIAS DE TODO CORAZON, TE QUIERO.

Fdo. Carolina M.V.

viernes, 11 de noviembre de 2011

33º Relato: La relactancia es posible

Hola, me presento. Soy Isabel, enfermera de pediatria con experiencia en maternidad, y defensora de la lactancia materna. No se si esto es apropiado o no, pero necesitaba contaros lo que me ha pasado. Me parece muy bonito y creo que nos puede animar mucho en esta batalla por conseguir una lactancia adecuada y feliz.


Hoy me siento bien. Bueno creo que la palabra exacta podría ser que me siento súper realizada. Si os soy sincera, comencé esta aventura convencida de que no lo íbamos a lograr, pero… bueno os cuento y así os aclaráis.


Yo fui madre de nuevo hace exactamente 8 meses. Sonia se engancho fenomenal, hemos tenido lactancia materna en exclusiva hasta los 6 y su introducción a la alimentación ha sido perfecta, eso sí con su teti.


Tres días después nació David, un vecinito muy gordito y riquísimo, pero entre que la madre estaba poco convencida de la lactancia y que toda la gente de su alrededor utilizaba las famosas frases de “es que no tienes leche” “si tu leche no le alimenta, porque si le alimentara no pediría cada dos horas, porque a los niños hay que darle cada tres” y el problema de que su marido por mucho que es partidario de la lactancia materna, es militar y estaba fuera de España, con lo que no ha tenido ningún apoyo.


A Elena (la mama de David) a pesar de ser vecinas, no la conocí hasta este verano. Un día, en la piscina de la urbanización, la vi mirarme mientras le daba el pecho a Sonia con lágrimas en los ojos. No quise decir nada, pero al ver que esto ocurría casi todos los días, un día me anime a hablar con ella. Ya había vuelto su marido, y ella lo único que hacía era pedirme disculpas por si me había sentido incomoda porque me miraba, así que David padre me dijo claramente: “lo que la pasa es que tiene envidia, porque a David no le ha podido dar el pecho, solo se lo dio los 20 días que me dieron a mí para su nacimiento y en cuanto me fui, entre mi madre, la suya, sus hermanas, y la madre que pario a todo el mundo, se han cargado el que le dé el pecho, y ahora mismo está con una depresión de caballo”.


En ese momento no le dije nada, pero viendo que era verdad que le afectaba, un día la propuse ir a la pediatra y a la matrona y comentarles que queríamos retomar la lactancia. Digo queríamos, por que iba a estar con ella al 100%.


A pesar de la reticencia inicial de todos los profesionales (han intervenido ginecólogo, pediatra y médico de cabecera) ya que el enano cuando se decidió empezar tenía ya 5 meses, nos encabezonamos y por fin accedieron.


A ella le administraron dos medicaciones y además ha tomado unos granulos homeopaticos que me recomendo a mí la matrona para aumentar la producción de leche, y lo demás (tecnicas, trucos,...) lo dejaron en mis manos.


Llevamos casi 3 meses estimulándole la lactancia, todos los días ha habido que darle leche de formula, pero a través de la sonda que colocábamos en su pecho y por la que le administrábamos leche, a veces formula y a veces mía; el enganchármelo yo, para que aprendiera a engancharse bien al pecho, y con mucha mucha paciencia, llevamos ya una semana, en la que David, además de su comida ya sólida, toma leche directamente del pecho de su madre, en el desayuno, después de su comida y de su merienda, y tiene incluso para sacarse y darle la papilla de la noche con su propia leche.


Hoy David me ha dado una sorpresa, me ha regalado una placa en la que decía: “Gracias, por dejarme tu pecho, y lograr que pueda disfrutar del contacto maravilloso del pecho de mi madre”. Imaginaos mis lágrimas. Esto lo habíamos conseguido en el hospital, es más en nuestro hospital logramos que una madre adoptiva, diera el pecho, pero era un trabajo en equipo, esto lo he logrado yo sola, bueno yo sola y Elena, y ver a David, como le chorreaba la leche de su madre por la comisura, ha sido uno de los mayores regalos que me han dado en la vida.

Gracias a vosotros tres, hoy me siento de maravilla, y me habéis enseñado que cuando se quiere, y tienes gente que te apoya, se puede conseguir todo.


martes, 11 de octubre de 2011

Primer relato de Lactancia - Relactancia exitosa

El 29 de Septiembre de hace dos años, nació nuestro hijo Samuel.

Había sido un embarazo estupendo, elegimos una preparación al parto específica para tener un parto respetado y lo conseguimos, gracias a nuestro convencimiento de que se podía parir de forma natural y al de nuestra ginecóloga que también respetó nuestros tiempos, los de Samuel y las suaves contraciones que hicieron que el parto se alargara 15 horas.

Finalmente teníamos a nuestro hijo en brazos. Finalmente estábamos los tres.

Cuando se dio cuenta de que había salido del cálido vientre, una queja sonorá, la primera que salía de su garganta, se presentó en forma de llanto.

Yo lo acerqué a mi pecho izquierdo instintivamente, y sin darme cuenta, el matrón dirigió a Samuel hacia mi pezón, lo enderezó y él mamó lo suficiente para hallar consuelo.

Pensaba que eso había sido todo.

Esa primera tarde en el hospital nuestro hijo durmió mucho, y el segundo dia también, quizá sólo tomo teta 4 veces…yo no sabia cuanto era normal, ahora se que eso fue muy poco.

Comenzó a doler hacia el segundo dia de hospitalización…”uy, que rojo se está poniendo esto” pensaba yo. Pero creía que no iría a más.

El meconio lo expulsó casi un dia y medio después de nacer, claro, no tenia con qué!

El cuarto o quinto dia de vida de nuestro hijo yo ya empezaba a tener grietas.

Qué precisos era! Pero porq me duele tanto?

Venga que solo es al agarrarse, me decía yo.

Cada vez que pedía pecho, quería esconderme, pero al mismo tiempo tenia tantas ganas de verlo mamar, sentía tanto amor…

A los diez días casi no podía ni ponerme el camisón del dolor que sentía cuando me rozaba la ropa el pecho.

A los 13 dias, una mastitis apareció en escena ya que un pecho estaba bastante dañado, casi medio pezón agrietado y procuraba no darle de ese, aunque me estimulaba yo sacándome leche.

Cuando fuimos al médico de cabecera, me recetaro

n Amoxicilina y me dijo la doctora que lo que tenia que hacer era ponerme al niño más, Ja! Pensaba yo, por favor, no sabes lo que dices!

Una enfermera que casualmente pasaba por allí me vió la cara de pánico y me invitó a ir con ella a una sala para probar alguna postura.

No quería ni intentarlo, porq si Samuel se ponía a tomar teta y me dolía, pero ya le había despertado el apetito, no podría parar su llanto!

Pero era tan amable la enfermera, la vi tan dispuesta, que decidí intentarlo.

Probamos conmigo tumbada completamente en la camilla, hacia arriba y Samuel encima.

Vimos que aunque pasaba por encima de mi pecho, no era capaz de agarrarse, de encontrarlo verdaderamente, pero uy! Se enganchó por un momento…se había enganchado de verdad? Yo no notaba nada, tuvimos que sacarle el pecho darnos cuenta de que si, que había algo de leche en su boquita! No podía ser! Y al poco volvió a ocurrir lo mismo :)

Salí muy contenta pero aun tenia el miedo en el cuerpo, o en el pecho, mejor dicho!!!

Esa noche, Samuel lloró desesperadamente por tener más y mejor acceso al pecho, yo ya no podía sufrir más y a los 15 dia de vida de mi hijo, su padre y yo decidimos alimentarlo con leche de fórmula.

Fue la noche más triste y desconsolante de mi vida.

Sentí que había fallado, y al mismo tiempo no paraba de preguntarme, qué había hecho mal??

El primer biberón se lo bebió con tanta ansia que lo vomitó entero a los dos minutos. Recuerdo que olía fatal. Como le iba a gustar eso? Pobrecillo, estaba muerto de hambre…

Pero el darle biberón con leche de fórmula, no hizo otra cosa que relajarme y afianzarme en la idea de volver a intentarlo, cuando se me curasen los pechos.

Cada dia me sacaba leche manualmente, porq no me funcionaron los sacaleches que probé y también encontramos un sacapezones que utilizaba algunos minutos al dia.

Durante los días siguientes, las heridas del pecho mejoraron, pero nunca encontraba el momento de comenzar la relactancia, hasta que recibí la llamada de una amiga que fundó un grupo de apoyo a la lactancia y me re-animó a intentarlo.

Es verdad! Que estaba esperando?

Me llené de valor y me encerré en la habitación con mi hijo de 25 dia, nos pusimos como me enseñó la enfermera, piel con piel y se volvió a producir el milagro, Samuel se había enganchado a uno de los pechos y parecía que mamaba!!! Así estuvo 20 minutos, después se quitó del pecho y se quedó dormido una media hora. Lloré como si fuera el dia del parto, fue increíble la sensación de poder que emanaba de mi.

Samuel despertó y le moví ligeramente hacia el otro pecho…se volvió a agarrar sin dolor!

No me lo podía creer! Habia vuelto a ocurrir!

Será verdad? Podré dar de mamar a mi hijo?

Podré alimentarlo con mi cuerpo, no solo emocionalemente , sino también físicamente???

Y vaya si lo hice, ese dia, al siguiente, un mes, un año…hasta llegar a los 23 meses.

Tiempo en el que Samuel encuentró más interesantes otras actividades que le hicieron

olvidarse de tomar pecho…supongo que va creciendo su autonomía y yo me dispongo a disfrutar de esta nueva etapa, con nuestro mágico vínculo establecido.